Irigoyen fue el primer Presidente argentino elegido por sufragio popular.

Nació el 12 de Julio de 1852 en Buenos Aires. Fue abogado, profesor, guardabosque y político y, en 1896 tomó el control del Partido Radical.

Asumió en una ceremonia marcada por episodios inéditos. Por primera vez, el nuevo Presidente y el Presidente saliente, Victorino de la Plaza, se conocieron recién en el acto de traspaso. Además, la multitud que acompañó su traslado a la Casa Rosada desenganchó los caballos del carruaje que lo transportaba y lo llevó a pulso. Fue en esa elección donde se estrenó la Ley Sáenz Peña (voto universal, secreto y obligatorio). 

La UCR (Unión Cívica Radical) ganó con 340,802 votos (el 45,6 por ciento). En su mensaje a la Asamblea Legislativa, Yrigoyen afirmó: "No he venido a castigar ni a perseguir, sino a reparar".

Asunción de Yrigoyen el 12 de Octubre de 1916

Durante su administración (1916-22), él y sus seguidores del Partido Radical en el Congreso mantuvieron la neutralidad argentina durante la Primera Guerra Mundial. También se dictaron varias leyes regulando el trabajo, pero no fueron lo suficientemente fuerte, y en 1919, un gran paro quebró violentamente su gobierno.

Reelegido contundentemente en 1928, a pesar de la oposición de Marcelo T. de Alvear, con el 57,4 por ciento de los votos (839,140). 

Yrigoyen en 1928

El caudillo volvió al poder con 76 años. Sectores conservadores, basados en su supuesta senilidad, fomentaron su derrocamiento. La corrupción y la paralización dentro de su administración le costaron mucho apoyo. La gran depresión que comenzó en 1929 debilitó su gobierno y un Golpe Militar en 1930 terminó con su carrera.

Austero en su vida personal, oscuro en muchas de sus declaraciones políticas, Irigoyen falló en implementar en Argentina las reformas democráticas que quería alcanzar antes de asumir la presidencia.

Falleció el 3 de Julio de 1933 en Buenos Aires.